3 experimentos de Halloween para niños fáciles y divertidos

Naiara Briones Araluce • 22 de octubre de 2026

¿Buscáis un plan de Halloween en familia?

 Preparad estas tres pociones caseras y descubrid cómo la ciencia puede convertirse en un juego lleno de burbujas, sorpresas y texturas.

¿Preparados para convertir vuestra casa en un laboratorio de pociones? Estos tres experimentos de Halloween para niños se hacen con ingredientes sencillos y tienen resultados sorprendentes: ojos que se mueven entre burbujas, un dedo fantasma que aparta la pimienta y unos mocos de ogro que parecen cambiar de textura entre las manos.


La idea surgió leyendo Alicia y el brujo Barbabás, de la revista Caracola de Bayard Educación. Después del cuento nos preguntamos: ¿qué pociones podríamos preparar con cosas que tenemos por casa? A veces una historia es solo el principio de la aventura. Sus personajes nos inspiran a imaginar, hacernos preguntas y seguir jugando más allá de sus páginas. Si les echas un vistazo y te apetece probarlas, siempre puedes usar mi código NAIARABRIONES y obtendrás 5€ de descuento en cualquier suscripción anual.


Aquí tienes los materiales y los pasos de nuestras tres pociones. Además, al final del post puedes descargar las fichas de los experimentos con estética de libro de conjuros para montar vuestro propio laboratorio de Halloween.

Antes de preparar las pociones de Halloween

Proteged la mesa y colocad los recipientes sobre una bandeja para recoger los derrames. Un paño cerca también os vendrá bien.

Haced los experimentos con la supervisión de un adulto. Las mezclas no se comen ni se beben y hay que evitar el contacto con los ojos. Para la poción de vinagre y bicarbonato mantened siempre el recipiente abierto. Los ojos y adornos son opcionales. Si participan niños que todavía se llevan objetos a la boca, prescindid de las piezas pequeñas.

1. Ojos efervescentes: una poción de vinagre y bicarbonato

Esta poción empieza a burbujear en cuanto añadimos el ingrediente final. La espuma sube y puede arrastrar los ojos de plástico: ¡parece que alguien nos observa desde el vaso!

Materiales

  • 100 ml de vinagre blanco de cocina, no de limpieza.
  • Una cucharada rasa de bicarbonato.
  • Unas gotas de colorante azul o una pequeña cantidad de témpera infantil lavable.
  • Una cucharadita de lavavajillas líquido para conseguir una espuma más duradera.
  • Un vaso alto de unos 250 ml.
  • Una cuchara y una bandeja.
  • Ojos de plástico ligeros, opcionales.

Cómo hacer ojos efervescentes

- Coloca el vaso sobre la bandeja y vierte el vinagre.

- Añade el colorante o una pequeña cantidad de témpera y mezcla suavemente.

- Incorpora el lavavajillas sin agitar demasiado.

- Añade los ojos de plástico.

- Echa el bicarbonato y observa qué sucede.


Las cantidades son orientativas: la altura de la espuma depende del recipiente, del vinagre y del lavavajillas. El movimiento de los ojos también varía según su peso; algunos subirán con las burbujas y otros se quedarán dentro.


¿Qué está pasando?

El vinagre y el bicarbonato reaccionan y liberan un gas llamado dióxido de carbono (el mismo que produces cuando exhalas). El lavavajillas ayuda a retener ese gas en forma de burbujas, haciendo que la espuma dure más.


Una pregunta para investigar: ¿qué creéis que cambiaría si preparásemos la poción sin lavavajillas?

2. El dedo fantasma: el experimento de la pimienta y el jabón

Un cuenco, una fina capa de pimienta y un dedo con un pequeño secreto. Al tocar el agua, la pimienta se aparta rápidamente. ¡Un efecto perfecto para nuestro laboratorio de Halloween!

Materiales

  • Un cuenco limpio.
  • Agua suficiente para cubrir el fondo con uno o dos centímetros de profundidad.
  • Unas gotas de colorante alimentario negro o muy oscuro.
  • Una pizca de pimienta negra molida.
  • Una gotita de lavavajillas líquido.
  • Ojos de manualidades, opcionales.



Cómo hacer el dedo fantasma

- Tiñe el agua con unas gotas de colorante y viértela en el cuenco.

- Espolvorea una capa fina de pimienta sobre la superficie, sin remover.

- Añade los ojitos si quieres decorar la poción.

- Toca suavemente el agua con un dedo limpio y sin jabón. Observa qué ocurre.

- Pon una gotita de lavavajillas en la yema del dedo y vuelve a tocar el centro de la superficie.

- Esta vez, la pimienta se alejará del punto donde has tocado.


¿Qué está pasando?

El jabón reduce la tensión superficial del agua en el punto de contacto. La diferencia con la superficie de alrededor genera un movimiento que arrastra la pimienta hacia fuera.


Para repetir el experimento, lava y aclara bien el cuenco y prepara agua y pimienta nuevas. Los restos de jabón pueden hacer que el efecto deje de funcionar.


En esta poción es preferible utilizar colorante alimentario: algunas témperas contienen ingredientes que pueden alterar el resultado.


Una pregunta para investigar: ¿sucede lo mismo con el dedo limpio que con el dedo con jabón?

3. Mocos de ogro: una mezcla de maicena y agua

Esta es la poción más pringosa de nuestro laboratorio. Si aprietas la mezcla, ofrece resistencia; cuando relajas la mano, vuelve a fluir entre los dedos.

Podéis prepararla en un cuenco y después presentarla dentro de una calabaza de plástico para darle un aspecto más monstruoso.

Materiales

  • Dos medidas de maicena.
  • Hasta una medida de agua.
  • Unas gotas de colorante verde o un poco de témpera infantil lavable.
  • Un cuenco amplio.
  • Una cuchara y una bandeja.
  • Una calabaza de plástico limpia, opcional.

Utiliza el mismo recipiente para medir: por ejemplo, dos vasitos rasos de maicena y hasta un vasito de agua.

Cómo hacer mocos de ogro

- Diluye primero el colorante o la témpera en el agua.

- Pon la maicena en el cuenco.

- Incorpora el agua teñida poco a poco, mezclando con una cuchara y después con las manos. Reserva un poco de agua para ajustar la textura.

- Prueba a coger un puñado, apretarlo y abrir la mano.

- Si queda demasiado líquido, añade un poco más de maicena. Si está seco y se desmenuza, incorpora agua a cucharaditas.

- Buscamos una mezcla que ofrezca resistencia al apretarla con rapidez, pero que fluya al dejar de hacer fuerza.


¿Qué está pasando?

La maicena queda suspendida en el agua y forma un fluido no newtoniano. Su viscosidad cambia según cómo lo manipulemos: se espesa al apretarlo o moverlo rápidamente y vuelve a fluir cuando dejamos de ejercer esa fuerza.


Mi consejo para dar color a la mezcla

Disuelve siempre el colorante o la témpera en el agua antes de añadirla a la maicena. Así repartirás mejor el color y evitarás manipular el producto concentrado mientras mezclas.


En mi experiencia, el colorante alimentario tiñe bastante las manos y la témpera lavable las tiñe menos, aunque depende del producto. Proteged también la ropa.


Al terminar, recoge la mezcla y tírala a la basura. No la viertas por el desagüe.


Una pregunta para investigar: ¿qué diferencia notáis entre introducir un dedo despacio y presionar la mezcla rápidamente?

Cómo convertir estos experimentos en un juego de Halloween

Además de preparar las pociones, podéis inventar para qué sirve cada una, poner nombre a vuestro laboratorio o dibujar nuevos ingredientes imaginarios.


Antes de cada experimento, preguntad: «¿Qué crees que va a pasar?». Después, comparad vuestra predicción con lo que habéis observado. No hace falta acertar ni conocer todas las respuestas. Podemos probar, sorprendernos y buscar juntos una explicación. Esa mezcla de imaginación y curiosidad es parte de la diversión.

Zona de descargas

He preparado tres fichas imprimibles con ilustraciones y estética de libro antiguo de conjuros, una para cada poción:

  • Ojos efervescentes.
  • El dedo fantasma.
  • Mocos de ogro.

Incluyen los ingredientes, los pasos, una pequeña explicación científica y espacio para anotar vuestro descubrimiento. Solo os falta preparar los ingredientes y decidir quién será el encargado de añadir el último toque a cada poción. ¿Por cuál vais a empezar?


Descargar fichas